Un notable adherente AL PJ nos envía este artículo valioso:


Un comentario para Uds y para que lo compartan con Leonardo si tienen oportunidad.

Con todo este revuelo que se ha armado a su alrededor , me he interesado en leer lo que se ha publicado de su opinión. Me parece que su filosofía es super normal mirado del punto de vista de un hijo de inmigrantes, que se ha construido su vida, que se fue a USA a pelar el ajo a vivir su American Dream y le fue super bien volviendo triunfante. Su mirada a los negocios, a lo social y a lo político me interpreta, tal vez por tener experiencias similares, claro que no los millones, mis talentos no daban para tanto, ese no es el punto sino cómo uno mira y vive la vida.

Admiro su éxito y lo felicito, me choca el chaqueteo, la envidia de algunos comentarios. Por qué no reconocer que el tipo trabajó bien? Tal vez tuvo suerte, tal vez algo heredó, tal vez la señora tiene plata, pero qué hay de malo en eso? Por qué a la gente le cuesta tanto alegrarse porque a otro le vaya bien? En qué los afecta el éxito de Leo, de fulano, o sutano?
Si nuestra cultura castiga al exitoso, no le reconoce méritos, y al contrario le cuelga todo tipo de adjetivos peyorativos, entonces cuál es el incentivo para ser exitoso? Mejor no serlo, así no te expones al castigo social. Y si eres exitoso , que no se note.
Es como decir que para ser felices tenemos que ser mediocres todos.

El problema es que así no se construyen campeones. Tenemos que cambiar eso. Tener éxito en forma honesta debe ser visto como una virtud . que se necesita suerte? Obvio que sí, el punto es jugar bien, sin hacer trampas y ganar en buena lid. El mejor que gane el oro, otro la plata, otro el bronce, el resto a seguir participando.

En entrevistas Leo habla de cosas que todos conocen pero nadie menciona, como la costumbre a todo nivel de tratar de rapiñar cada centavo. A la empleada pagarle poco y declararle por el mínimo. A empleados contratarlos por tiempo fijo o boleteando para ahorrar beneficios.

Por otra parte, el “aparato estatal” que también rapiña cada centavo que le puede sacar al contribuyente, es muy ineficiente y tal como se ha visto con las corruptelas, a veces veces deshonesto y muchs veces negligente en el uso de las platas que forzadamente le quita a cada chileno.

El estado tampoco propicia formas de ayuda directa, como podría ser ampliar los montos de leyes de donación, apoyo a la educación, a la cultura, al deporte.

Todo pasa primero por las manos pegajosas del fisco, muchas platas se quedan pegadas en la burocracia y menos de lo necesario llega donde hace falta.

Pero ¿por qué pasa eso? Y ¿cómo cambiar la cultura?

Tenemos que pasar de la lógica del enfrentamiento a la lógica de la colaboración.

No es posible que en pleno siglo 21 existan guerrilleros sindicalistas como muchos que mejor no nombrar para no personalizar el cuento. Si existen es porque del otro lado existen también empleadores que abusan y las organizaciones no son capaces de resolver los problemas antes que arda Troya.

No es aceptable ni legal ni moralmente por ejemplo, lo mencionado con los sueldos e imposiciones de las empleadas, eso a todo nivel de relación laboral, de capitán a paje.

Me atrevo a lanzar un desafío, cuántos de los políticos que atacan a los empresarios, pagan sueldos buenos a sus empleados (as) e imponen  por el total y no por el mínimo? Se atreverían a ser auditados? Se verían muchas sorpresas.

Las autoridades tienen la principal labor desde su rol de líderes. Igualmente los empresarios, en fin cualquier persona mientras más alto su nivel de poder e influencia, política y económica, mayor es su responsabilidad de hacer las cosas bien.

¿qué pasó con los fondos de pensiones cuando eran administrados por el estado? Se hicieron humo. ¿cuándo han crecido los fondos de pensiones? En el sistema actual, aunque imperfecto y mejorable, cada uno es dueño de sus platas así cada uno cuida lo que le pertenece.

Vamos por cambiar el Chile chato y vamos por hacer las cosas bien, yo no sé si será posible , pero por algún lado hay que empezar. Está claro que si podemos mejorar las cosas un 10% será un gran progreso, y después otro 10% y así sucesivamente.

Comencemos por lo propio. Cada uno simplemente comience a respetar y cumplir con las personas a su alrededor, el efecto multiplicador hace el resto.

Comencemos por ir eliminando elementos negativos e incorporando elementos positivos en la rutina diaria individual de cada uno, comencemos por ir haciendo nuestra vida más grata en todas las cosas cotidianas. Cambiemos al chileno prepotente, neurótico, envidioso, por uno amable, calmado y que tenga capacidad de felicitar al exitoso.

Acaso no les llama la atención que con toda la plata y todo el poder que tiene, un tipo como Leo se siente a conversar con Uds en un café, relajado, afable, sin la prepotencia típica de cuanto piruja circula por Santiago?

Quieres probar a una persona? Dale poder y vé cómo lo usa. Leo tiene poder, no ha cambiado y parece ser una persona justa.
Será posible que el nombre de Farkas o alguien que represente esta visión llegue a la papeleta?
Tendrá la internet tanto poder?
Eso sería una revolución.
AL JP